Evelyn.
Ignoro la manera correcta
de escribir tu nombre.
Ignoro tu rostro, tu mirada, tu cabello
pero te he imaginado siempre menuda
blanca
acaso un poco rubia
y callada;
eternamente callada.
Me resulta ligeramente indignante
el acaso intencional olvido
con el que los otros evaden tu no-existencia,
sobre todo los primeros años
en los que tanta falta me hiciste...
Tardé unos quince años en llorar a mi primer muerto
pero al año de nacido ya extrañaba yo mi primer ausencia.
No te encontré lugar en el altar de muertos:
no tenemos fotos, ni recuerdos en común
ni sé lo que te habría gustado comer o beber.
Tengo sólo la misma imagen en mi memoria
en la que no haz envejecido un ápice
en los últimos 29 años.
Acaso tu muerte prematura
te han mantenido incorruptible
en la que es desde ese momento tu casa
y también en mis recuerdos.
Comments