"La Salida" de Andrés Manuel (Primera de dos partes)
Mi trinchera
Decidí leer "2018 La salida" de Andrés Manuel López Obrador con la intención de entender sus tesis mas a detalle y otorgarle cierto beneficio de la duda (aún cuando he seguido su trayectoria desde que fue Presidente nacional del PRD, a mediados de los años noventa del siglo pasado).
Debo confesar a los hipotéticos tres lectores de esta publicación, que considero que el señor López no representa una opción que realmente genere el impulso que México necesita para alcanzar el desarrollo pleno y la prosperidad equitativa que anhelamos. Creo que decir que soy un "anti-Peje" es limitar un tanto mi posición: no estoy en contra del señor sino de sus formas y sus posturas (aunque de esto escribiré en la segunda parte de mi publicación). Debo confesar también que previo a la elección de 2006 (hasta antes del escándalo de las ligas de Bejarano), contemplaba votar por AMLO (parecía que a la izquierda la había llegado su hora de gobernar). Después de "las ligas", me decepcionó la tibia reacción de López: no hubo un repudio contundente hacia el evidente y descarado acto de corrupción, ni deslinde público, ni siquiera un poco de asombro o decepción por lo ocurrido.
El diagnóstico: "Decadencia"
Los primeros cinco capítulos del libro (conjuntados como una sección llamada Decadencia) buscan hacer un diagnóstico de la situación del país. Las tesis del señor López son mas bien generalidades que quedan (la mayoría de ellas) a un nivel superficial. No son las ideas de "un estadista" sino mas bien afirmaciones que cualquier lector mas o menos recurrente de periódicos podría hacer.
Muchos de los supuestos enunciados que hace López son ciertos (el daño que le ha hecho la corrupción al país o los malos manejos del gobierno con licitaciones y obras públicas, por ejemplo), pero se queda corto en su "análisis". De inicio se centra solo en algunas gestiones presidenciales (Salinas, Zedillo, Fox, Calderón y Peña). Por supuesto evita hablar de las gestiones previas de mandatarios priistas; seguro por que el mismo era miembro del PRI en esos años, y por ende, parte de lo que el ha bautizado como "la mafia del poder".
Evita también ejemplos de corrupción y malas gestiones a nivel estatal y municipal y, ya sea por descuido o negligencia, dichas omisiones ilustran o su falta de rigor para exponer su análisis o de plano una perversa intención de ocultar el tristísimo hecho de que la corrupción y los malos manejos no son exclusivos de uno o dos partidos (no se salvan de la quema ni Morena ni el PRD).
Por supuesto no hay ni una mención de lo que si funciona en el país (la libertad de expresión, la incipiente madurez de nuestra democracia o el ejemplar manejo de las variables macroeconómicas), lo cual es algo que un aspirante a la presidencia no debe omitir: un mandatario debe continuar y perfeccionar la edificación de la casa nacional pero Andrés Manuel parece dar el mensaje que contempla iniciar una obra desde escombros.
Finalmente, la omisión que resulta mas escalofriante y aterradora es la del problema que tenemos de importación de justicia y respeto a la ley. No es posible hacer una plataforma política omitiendo el altísimo nivel de impunidad en que vivimos (he visto estimaciones que mencionan que más de 95% de los delitos no son castigados). Aquí me cuesta trabajo dar el beneficio de duda al autor, que alguna vez públicamente mandó "al diablo las instituciones".
Un verdadero estadista no puede menospreciar semejante problema y no puede regatear ni un ápice a la legalidad y al imperio de la ley. De hecho, cuando fue Jefe de Gobierno del DF y asesorado en temas de seguridad por el ex alcalde de Nueva York, Rudolph Gulliani, López no aprobó replicar la propuesta de "Cero Tolerancia" implementada en NY, ya que esta incluía castigar todas y cada una de las infracciones a todas las leyes y reglamentos de la capital, incluyendo transporte público y comercio ambulante (base importante de votantes de AMLO y el PRD en esos años y hasta hoy). La razón por la que un gobernante contempla aplicar la ley sólo parcialmente o sólo a unos grupos es porque se concibe por encima de ella. Esto es un rasgo verdaderamente alarmante que le da la razón a los detractores de AMLO que lo tildan de mesiánico y que los electores deben tener muy presentes: estar en contra de la aplicación cabal de la ley no es mas que una forma de corrupción.
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